¿De donde viene el cafe que tomamos? El intercambio de cafe justo

Por Sheila Lazcano

Guerrillera

Cuando yo era una niña pequeña, las mañanas eran la parte más emocionante y lleno de acontecimientos de mi día. Me despertaba al apego suave de sartenes y cucharas de madera raspando el desayuno que mi abuela prepara. Mientras bajaba los escalerones de la cocina, la Mami Lupe (mi abuela) mezclaria café con leche de ida y vuelta entre dos copas para que se enfríe lo suficiente para mi lengua sensible.

Mientras bebía mi café con leche- que era mas leche que cafe -observaba como los adultos se dirigian a la cocina para conseguir su desayuno y cafesito antes del trabajo o la escuela. Después de unos buenos sorbos de café la mañana volvia a renvigorizarse con una charlas de sobremesas y risas.

El café fue introducido a mí a una edad muy joven, no sólo como una bebida para saludar la llegada de cada mañana, sino como una manera de facilitar la conversación y hacer que los visitantes se sientan bienvenidos en nuestra casa. Sin embargo, nunca me habia preguntado de donde proviene el café, cómo los agricultores venden sus granos de café, ni de dónde los granos de café son cultivados– hasta que me convertí en un barista. Un barista es como un camarera, sólo con el café en vez de alcohol.

Tarde entre 6 a 12 meses para que el arbusto de hoja perenne, conocido como Coffea, produzca las bayas que contienen los granos de café. Usualmente, los granos son recogidos a mano-a mano, un proceso de obra intensiva -pero otros métodos utilizan máquinas o una combinación de los dos. Después se recogen los granos, los granos deben secarse. Este proceso de tostar y el método especifico produce diferentes sabores de café. Los granos se muelen y finalmente colados para ser el café que bebe mi familia.

Despues de secar a los granos de café, hay otro sistema en el que los granos se exportan desde el agricultor a una empresa tostadora. Sin embargo, este proceso no es tan simple como lo suena. Los agricultores generalmente carecen de conexiones con empresas que asarán y terminarán la venta de sus granos de café, en vez optando por utilizar a un exportador intermediario que tiene contacto directo con las empresas tostadoras. El intermediario paga en efectivo por los granos de café del pequeño agricultor a un precio muy bajo, a veces pagandole entre 30 y 50 centavos de dólar por libra de granos de café verde, un precio inferior al coste de producción. El intermediario luego vende el cafe a los tostadores al doble de precio. Poreso mismo la mayoría de los pequeños agricultores tienen un ingreso anual de $ 500 a $ 1.000.

Pienselo, Por cada 100 libras cosechadas el agricultor estará ganando apenas $ 3. ¿Quiénes son estos pequeños agricultores? Uno de los mayores países productores de café en el mundo es México, con más de 100.000 pequeños productores de café. La mayor parte del café en los EE.UU. proviene de México.

El problema es claro: Los pequeños agricultores no están sólo siendo marginados, también están siendo explotados al tener ganancias tan bajas. Para ayudar a los agricultores a maximizar el lucro de su trabajo, las organizaciones de Comercio Justo se crearon en la década de 1950. Una gran parte delo que hacen estas organizacioens es conectar directamente a los pequeños agricultores y las empresas de tostdadoras/exportadoras.

Los agricultores suelen necesitar la ayuda de su familia para la cosecha, por lo que toman a sus hijos. Cuando un niño tiene que trabajar para ayudar a mantener a su familia, el niño no están recibiendo una educación, por lo tanto, causando que el ciclo de la pobreza continue para sus familias. Al invertir en café que cuenta con la certificación de Comercio Justo, estaria invirtiendo en crecimiento en comunidades que precisan apoyo y al mismo tiempo estaria ayudando a los agricultores asegurar sus tierras para producir café de mayor calidad.

Mi familia toma su “cafecito” a traves del día. Si cambiariamos el café que bebemos al café con certificación de Comercio Justo, cada sorbo tendría mejor sabor. Por el simple hecho de saber que estamos reconociendo el duro trabajo de los agricultores de pequeña escala, realmente podemos apreciarlo. Sin café, ¿cómo le dariamos la bienvenida a los visitantes? Sin comercio justo, ¿cómo podrian los productores de café construir una comunidad fuerte y estable?